NUEVA YORK.- La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, reclamó ayer superar la brecha de la desigualdad" en el mundo, al asumir por un año en representación de la Argentina la jefatura del G-77, grupo que integran los países en desarrollo más China, ante las Naciones Unidas (ONU).
La mandataria Argentina, durante su discurso de asunción, indicó: "nuestros países no tienen participación en el sistema de toma de decisiones en los organismos internacionales. Debemos articular una modificación de los mismos ante el nuevo escenario internacional".
La jefa de Estado se hizo cargo de la presidencia del G-77 hasta 2011, en el marco de la ceremonia de la 34º Reunión Anual del bloque mayoritario dentro de la ONU, que se realiza en el Salón Ecosoc, del edificio de las Naciones Unidas.
La mandataria argentina, en ese contexto, como miembro del G-20 anticipó durante su alocución que la cumbre de Seúl a realizarse en noviembre próximo, tendrá como eje central la temática del trabajo.
La mandataria precisó que China, uno de los integrante del G-77, es un nuevo actor muy importante a nivel mundial, y además reseñó que Estados Unidos muestra un déficit estructural tanto en lo fiscal como en lo comercial, pero con la capacidad de emitir dólares y poder solventar su déficit.
Indicó que el nuevo escenario internacional está protagonizado por países del G-77 más China y que, sin embargo, en los sistemas de decisión institucionales, multilaterales, llámese Naciones Unidas, Consejo de Seguridad, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial de Comercio, estos países emergentes países tienen representación acorde con su magnitud en la adopción de decisiones.
En otro pasaje de su discurso, la mandataria sostuvo: "nuestro compromiso debe ser con nuestros pueblos", y que se debe actuar de ese modo "cuando nuestros ministros se reúnen en el FMI, o cuando nos sentamos ante la OMC". Por otra parte, la Presidenta criticó a los países desarrollados, que quieren que los Estados en vía de desarrollo asuman el pasivo ambiental, y que se tengan que hacer cargo de ese pasivo ambiental, en referencia al cambio climático, ratificando que "no se pretenda que la crisis la paguen los que no hemos tenido nada que ver".
Con esta actividad, la mandataria concluyó su visita a Nueva York de una semana, donde viajó junto a su esposo, el diputado nacional Néstor Kirchner.
El ex presidente participó ayer por la mañana de una reunión con el titular de la ONU, Ban Ki Moon, de la que también tomaron parte el ministro de Economía, Amado Boudou; el canciller Héctor Timerman y el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini.
Tras el discurso presidencial, Boudou consideró que se reafirma y refuerza el reclamo de la Argentina para que el Banco Mundial y el FMI dejen de ser centros de imposiciones ideológicas. (NA)